Orientaciones en Psicología Clínica III y Clínica IV

Los temas agrupados por el epígrafe “Clínica III” y “Clínica IV” son los vinculados a los trastornos de síntomas somáticos, trastornos disociativos, trastornos de la conducta alimentaria, disfunciones sexuales, trastornos parafílicos, disforia de género, trastornos del sueño, trastornos del control de los impulsos, trastornos de la personalidad y patología de otro ámbito cultural, amén de nuevas áreas de desarrollo en psicología clínica.

Obviamente, hay un gran número de patologías muy comunes en el día a día del psicólogo clínico, como pueden ser los propios trastornos de la conducta alimentaria y, aún más, los trastornos de la personalidad; siendo la importancia de estos últimos máxima al influir en la patoplastia de las patología del llamado Eje I del DSM-IV-TR.

Señalar también que los aspectos relacionados con la evaluación y con la intervención  terapéutica de estos epígrafes son fundamentales de cara al examen PIR, máxime en lo que atañe a la hipocondría, trastornos de la conducta alimentaria, disfunciones sexuales, trastornos del sueño y trastornos de la personalidad.

Si nos fijamos en la evolución del número de preguntas de esta área, así como por temas, podemos ver el siguiente gráfico:

orientacionescli

 

1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
6
2
12
26
28
17
21
22
8
10
21
10

 

2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
12
11
22
23
20
23
22
23
21
28

 

Los temas han registrado sustanciales variaciones en cuanto al número de preguntas realizadas desde el inicio del examen PIR. Centrándono en los últimos años, aquellos temas de mayor número de preguntas son, con diferencia, el referido a los trastornos de la alimentación y el de trastornos de la personalidad. Sin ir más lejos, en la última convocatoria hubo 7 y 11 preguntas respectivamente de estos dos temas.

En todo caso, se comprueba como el número de preguntas del área de Clínica III y IV tiene una alta relevancia suponiendo aproximadamente un 10% del examen con el nuevo número de preguntas estipulado en la oposición.

 

COMENTARIO

Como ya se ha señalado, la mayor parte de las preguntas en los exámenes PIR de estas temáticas son de los temas de trastornos de la personalidad y de trastornos de la conducta alimentaria y de la ingesta de alimentos. Asimismo, no podríamos hablar de una temática concreta ya que las preguntas abarcarían todos los aspectos de estas patologías, desde criterios diagnósticos, datos epidemiológicos, teorías explicativas, procedimientos de evaluación, técnicas de intervención, etc.

Por concretar algún aspecto fundamental de los dos temas más abordados, en personalidad son más habituales las preguntas vinculadas al trastorno límite de la personalidad, mientras que en los trastornos de la alimentación, lo más habitual es cuestionar acerca de aspectos definitorios de los mismos y/o de diferenciación entre patologías.

En cuanto a otros temas, no conviene descartar su importancia ya que las preguntas están muy repartidas y, como se comprueba en el último año, siempre habría 2 o 3 preguntas al menos de todos (excepto el tema 18 y tema 19). Así, en el tema de trastornos de síntomas somáticos y trastornos relacionados, la hipocondría (denominación DSM-IV-TR) es lo más abordado desde cualquier tipo de pregunta (definición, evaluación, intervención, etc.), mientras que el resto de patologías suelen ser preguntas a partir de sus criterios diagnósticos. De la misma forma, los trastornos disociativos, casi siempre, incluyen cuestiones vinculadas a partir de los criterios definitorios. En el caso de los trastorno del sueño, casi siempre aparecen aspectos referidos a criterios o bien a la eficacia de las técnicas de intervención, sin obviar un gran número de preguntas vinculadas al sonambulismo/terrores nocturnos.  El tema de control de impulsos ha “caído en importancia” al pasar el juego patológico al tema de adicciones. Finalmente, el tema de patologías culturales sólo ha motivado una pregunta en todas las convocatorias por lo que es “escasamente relevante”.

Concluyendo, esta área sería fundamental para garantizar un buen número de preguntas en el examen.